Nos encantó nuestra estancia en Villa Margarita. Nuestra habitación era cómoda, con aire acondicionado que realmente funcionaba. Además, nos encantó pasar tiempo en las áreas comunes: hay mesas y sillas cerca de la cocina al aire libre, algunas otras en el patio de enfrente, una pequeña piscina y varias hamacas alrededor de la propiedad. Sin embargo, lo que más nos gustó de la propiedad fue la gente. David y su familia fueron muy serviciales y serviciales. Mi esposo estuvo enfermo unos días mientras estuvimos allí, e hicieron todo lo posible para tratar de ayudarlo. Tuvimos una estancia encantadora allí.
Realmente no tenemos ninguna queja.